#OVGOVE
¿Qué es la VGO?
El estudio de la VGO implica un análisis profundo de cómo ciertas prácticas de atención a la salud sexual y reproductiva han pasado de ser consideradas maltrato a entenderse como una violación de los derechos humanos.
Su trayectoria puede resumirse en un cambio de paradigma: de la queja individual sobre una mala praxis a la identificación de un problema sistémico de vulneración de derechos.
Durante décadas, las experiencias negativas de las mujeres en el parto se etiquetaron como casos aislados de maltrato o mala praxis. Este tránsito conceptual implicó un profundo reencuadre de la responsabilidad. Durante siglos, los excesos, la negligencia o el abandono en la atención institucional eran percibidos como fallos aislados, actos de crueldad cometidos por individuos concretos que podían ser sancionados como «malos tratos» sin cuestionar el sistema que los permitía.
La perspectiva de los derechos humanos invirtió los términos del debate: la violencia ya no se explica únicamente por la mala índole de un agresor, sino como la consecuencia previsible y evitable de estructuras, políticas y omisiones que cosifican a las mujeres.
Al calificar estas acciones como una violación de derechos, se desplaza el foco desde la falta personal hacia la responsabilidad del Estado y de la sociedad en su conjunto. La etiqueta violencia ginecobstétrica emergió precisamente para nombrar esta realidad: no se trataba ya de un trato grosero por parte de un profesional concreto, sino de una forma de violencia de género, silenciosa y naturalizada, ejercida por las instituciones de salud.


